Antiguo Egipto La vida después de la muerte-2


Hoy os traemos un interesantísimo post en el que os contamos cómo era la vida después de la muerte en el Antiguo Egipto, su significado y cómo se relacionaba con el ritual fúnebre.

El ser humano

Comencemos por contar cuál era la concepción del ser humano para los egipcios. Cada persona se constituía por, además de su cuerpo, varios componentes o manifestaciones. Estos son:

Akh

Se trata del elemento puramente espiritual, que podía acceder a la dimensión divina, pudiendo participar en el movimiento de las estrellas al morar en el cielo con el resto de seres imperecederos.

También designa los espectros de los difuntos, conservándose su etimología como “fantasma”.

Ba

Se trata de la personalidad o el principio motor de cada uno. Tiene la autonomía, según la formulación de los textos funerarios que acompañan al finado, para  adoptar cualquier aspecto y actuar de manera material en la Tierra durante el día.

Ka

Es el espíritu vital, una manifestación de las fuerzas vitales que presiden la supervivencia y la creación; una copia perfecta del cuerpo pero con existencia propia. Mora en la tumba, se alimenta de la comida que se introducía en ella y los ritos fúnebres estaban dirigidos a él.

Sombra

Tenía un movimiento análogo al del ba y estaba identificada con el cadáver, con el que compartía silueta. ¡Qué cosas!

Nombre

Una parte de la persona imprescindible, sin el que no se puede subsistir.

Ib

Se llamaba ib al corazón, que para los egipcios era nuestra alma, la sede del saber, de las emociones y la voluntad.

 

Estos, en el momento de la muerte de la persona, se dispersaban por el cosmos, si bien, su individualidad se seguía conservando. Pero para ello era necesario que el cuerpo permaneciese incorruptible, motivo por el cual se llevaban a cabo las cuidadas preparaciones y se embalsamaban los cuerpos.

Antiguo Egipto La vida después de la muerte-2El rito fúnebre

El difunto era enterrado con bienes de todo tipo para que disfrutase de las comodidades durante su vida después de la muerte. Su ajuar podía contener alimentos, maquillaje, artículos de higiene, instrumentos musicales, herramientas, cofres, telas, maquetas e incluso los faraones eran finados con barcas, como ya contamos al hablar de lo que hay en la Necrópolis de Giza.

Los sacerdotes hemu-ka se encargaban de los ritos fúnebres y los familiares del difunto se encargaban de reponer la comida que el ka ingería.