Hay países que prácticamente requieren el dar un paseo en este animal que hoy nos ocupa. Te dejamos con 5 consejos para montar en camello cuando viajes a Egipto.

Tips para tus excursiones en camello por el desierto

Protégete

Da igual si montas al atardecer o a pleno sol, debes protegerte, especialmente en este último caso.

Deberás lavar tu piel muy bien y aplicar un bronceador de alta protección, si es resistente al agua, mucho mejor.

Por supuesto, échalo a la mochila y no dudes en ir dándote nuevas aplicaciones conforme notes que lo vayas necesitando.

Del mismo modo, hazte con unas gafas de sol con un filtro de calidad y no olvides un sombrero o turbante.

Elige ropa cómoda

Por lo general, elige prendas con las que te sientas a gusto, pues la experiencia, aunque bonita, no es cómoda, sobre todo al principio.

En cuanto a los pantalones, es especialmente importante que no sean demasiado ajustados. Unos bombachos o unas mallas muy elásticas pero no incómodas serán lo mejor. Piensa que, aunque al camello se que colocan mantas, su joroba sigue siendo dura y fuerte y lo notarás bastante en los movimientos.

Contrata los servicios de un cuidador

Uno de los mejores consejos para montar a camello cuando viajes a Egipto es que no vayas solo. Hay packs de excursiones, sobre todo en agencias y hoteles, que te ofrecen ir sin guía o con un guía para decenas y decenas de animales que ni siquiera son suyos.

Los cuidadores han instruido a sus animales y los cuidan, haciendo, a su vez, que se sientan seguros y se pongan menos nerviosos. Además, en caso de que ocurra alguna incidencia, son los que mejor saben normalizar la situación.

Vigila tu postura

Para los animales, que un cuerpo de 60-100 kg se le suba encima no es algo cómodo. Por lo tanto, no se lo pongamos más difícil. El camello va a sentir tu incomodidad simplemente por tu postura. Es necesario que vayas erguido, relajado pero firme, de manera que el animal no te vea como una amenaza. Además, seguro que tú también quieres disfrutar del viaje de la mejor manera posible.

Haz caso al monitor

Montarse en el animal no es tan sencillo. Tampoco va a suponer un problema pero sí debemos escuchar y hacer caso a todo lo que nos digan, aunque no le encontremos demasiado sentido.