Templo de Debod


Este será el último post en el que hablemos del templo de Debod, después de haber visto ya un poco de su historia y también de saber qué incluye y qué puedes ver si lo visitas. En esta ocasión dedicaremos este artículo en conocer detalles de su reconstrucción y de la conservación que ha tenido y tiene en la actualidad.

Su reconstrucción y conservación

Reconstrucción

La reconstrucción del templo de Debod en nuestro país comenzó en el 1970 para finalizar dos años después, inaugurándose el 18 de julio del 1972. Los bloques y demás elementos de la construcción se llevaron en primer lugar a la isla Elefantina y de ahí viajaron a Valencia y posteriormente a Madrid.

Todo el montaje se hizo sobre una base de piedra, de manera que los bloques originales no contactasen con el suelo.

Sobre esta base comenzó la reconstrucción, que se hizo mediante anastilosis. Esta técnica consiste en elegir un color diferente para las piedras y otros materiales escogidos a posteriori para completar la reconstrucción, de manera que podamos distinguir las piezas originales de las añadidas.

Los añadidos se llevaron desde Salamanca. Tres de ellos se trataron químicamente con el objetivo de reforzarlos.

Con Martín Almagro al mando, los arqueólogos españoles tuvieron problemas en la reconstrucción, pues desde el Servicio de Antigüedades de Egipto, no se dieron los recursos necesarios para completar el templo en su totalidad.

Finalmente se optó por reerigir su fachada hipóstila, sostenida por columnas, que se había perdido durante el siglo anterior, y también se optó por cerrar el lado este del mammisi.

También se construyó cerca un estanque poco profundo como recuerdo del Nilo.

Conservación

Mediante la instalación de aire acondicionado se creó una atmósfera seca.

Su conservación siempre ha sido muy polémica pues el templo se ha llegado a usar incluso como cine de verano, para hacer representaciones teatrales o incluso para spot musicales.

También el vandalismo, la contaminación o el propio clima de la capital han causado estragos en la construcción, la cual preocupa tanto a la UNESCO como a los Congresos de Egiptología Ibérica celebrados en La Laguna, Madrid y Barcelona.

El Ayuntamiento de Madrid responde desmintiendo la alarma y llevando a cabo algunas actuaciones que, a nuestro parecer, son realmente pobres y que no se deben considerar como propias de conservación de un monumento de tal importancia que tenemos el gusto de disfrutar en Madrid.

La Carta de Venecia describe el estado del templo de Debod como “una transgresión flagrante en relación a la conservación de un monumento histórico”.

Claro ejemplo de ello es el techado de la azotea para poder albergar elementos del museo del templo o la sujeción de un ventanal de cristal mediante silicona.